24 de mayo de 2010

Feriado

A veces uno se enferma cuando está enfermo. Pero otras veces se enferma cuando quiere. Qué feo es eso. Igual está bueno cuando te das cuenta que te estás autoenloqueciendo, y metiendo en un agujero negro donde todo es feo feo, y que si seguis así te van a estallar las neuronas de tanto pensar lo impensable, y querés mandar a todos a la mierda al mismo tiempo, como pasa en la radiodifusión.



22 de marzo de 2010

MOS

Somos. Creemos algo, desmentimos otro algo. Dormimos. Reimos solos o con amigos. Rezamos. Salimos. Nos emborrachamos. Leemos un libro. Vamos a trabajar o trabajamos desde casa. Lloramos. Gritamos y reventamos de problemas. Tomamos el colectivo. Hacemos como si nada. Planeamos. Cojemos. Despreciamos. Llamamos por teléfono. Hacemos la cama. Viajamos. Cantamos. Nos guardamos cosas. Nos callamos. Herimos. Aprendemos y también enseñamos. Matamos la soledad. Comemos. Odiamos. Amamos. O es lo que creemos?


Y si todo fuera otra cosa? Y si en realidad no hay nada que nos una? Si no tenemos nada en común?
Si todos somos de una especie diferente?

3 de marzo de 2010

Castor es un cantante que un día pensó en la posibilidad de que llegue un punto en el que no se puedan crear mas melodías...es que hay tantas que ya fueron inventadas!!!
Horrorizado por esa amenzada que él mismo se inventó, agarró una cajita de madera del tamaño de una sandía y guardó en ella todas las combinaciones de notas musicales que se le iban ocurriendo. Se tranquilizó un poco cuando vio que podía agarrar los ritmos con sus propias manos, algo que nunca había podido hacer.

Hoy todavía los tiene ahí, en el tercer estante de su placard. Castor sabe que algún día va a saber qué hacer con ellos.

20 de enero de 2010

Ahora es otro momento

Ella lo estaba esperando. Él apareció, y pareció que él la estaba esperando a ella más que ella a él. Caminaron juntos varias veredas, de cemento y de tierra. Subieron y bajaron, se arrastraron y caminaron, se iban y venían, armaban y desarmaban. Vivían.
Ella, ahogada de alegría, empezó a creer que él era lo único que había. Él, tranquilo y seguro, se empezó a atajar porque sabía que había otras cosas.
Así todo se fue derritiendo. Ella sufría porque sabía que algo andaba mal pero no podía darse cuenta qué era. Él sufría porque sentía que no podía dar más de lo que daba, no entendía. Las veredas que caminaban ya no eran compartidas, y ambos se sorprendieron cuando se dieron cuenta de eso. Y sufrieron, y lloraron, y costó. Pero afortunadamente supieron ver que no sólo las veredas habían cambiado, sino que ellos mismos tampoco eran los de antes, ellos ya no eran uno.
Y bueno, casi a la fuerza uno se fue para un lado, y el otro para el otro. Sin cerrar ni abrir nada, lo hicieron. Simplemente vivieron. Pero lo bueno es que algo habrán aprendido.



Qué lindo es cuando te despertás y eso ya no es tu pensamiento... antes ya no existe más!!